Esterilización Quirúrgica

La Esterilización quirúrgica, conocida popularmente como “ligadura de trompas”, es considerado el método ideal anticonceptivo una vez se ha tomado la decisión de no tener más hijos.

Es un procedimiento sencillo, bien tolerado, que se hace por laparoscopia con anestesia general y dura todo el tiempo de vida fértil de la mujer.

Consiste en cerrar las Trompas de Falopio que puede ser atado con una ligadura, cortado con una tijera o una electrocoagulación, extirpados completamente, cerrado con bandas, clips o esterlización histeroscópica. Este procedimiento es efectivo de inmediato, lo que significa que otras formas de control de la natalidad ya no son necesarios.

Tiene una efectividad del 99%, se debe considerar irreversible y no se puede garantizar un futuro embarazo. La esterilización no protege contra las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluido el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La EQF es susceptible a las complicaciones generales de toda intervención; además, existe la posibilidad de complicaciones propias de ella; sin embargo, la frecuencia es baja.

El arrepentimiento constituye uno de los aspectos que se debe considerar, por eso, la pareja que toma esta decisión, debe hacerlo a conciencia de que no va a tener más hijos. Si la mujer desea tener hijos después de una EQF, debe acudir a técnicas de reproducción asistida.